Mostrando entradas con la etiqueta CIUDAD GALDOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CIUDAD GALDOS. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de mayo de 2016

"AQUELLOS TIEMPOS " Comercios y Empresarios de Schamann

"AQUELLOS TIEMPOS "

Hoy tocaba paseo por mi barrio, Schamann, y me acerque a la calle HALMA, cercana a la Dulcería " La Tarta " y al  " Sol Cinema ".
 
 

 
 
Recordé la tienda de comestibles  "Juanito el barato" y su mujer Rosita, tienda de aceite y vinagre con precios baratos, sobre todo , fruta, verdura y productos de nuestra tierra.
 

 
 
Al lado se encontraba la tienda de ropa de "Mercedita" y su esposo el árabe...........abuelos de nuestro gran cantante Gerson Galván.
 
 
HALMA, calle de Schamann
(Ciudad Alta-Ciudad Carlo- Meseta Alta)
PERSONAJE  " CATALINA DE HALMA "
 
 
 
 
Halma es una novela del escritor español Benito Pérez Galdós publicada en el otoño de 1895, dentro del ciclo "espiritualista" de las "Novelas españolas contemporáneas".
 
 
"En cuanto al parecido de Don Quijote y de Nazarín, es evidente. Hasta en la forma de correr aventuras y hasta en la clase de tierras por donde las buscan, se parecen. La vuelta de Nazarín á Madrid, preso, y esta época de reposo en que ahora, en Halma, le encontramos, pueden representar la vuelta primera del Hidalgo Manchego á su casa y el reposo en que á la fuerza tuvo que vivir, y la cordura con que hablaba en cuanto no se tocaba á sus caballerías. Nazarín, en Halma, aparece como descansando; como consintiendo que los demás dispongan de él, mientras no se le presenta ocasión de obedecer á un superior más alto, su conciencia, que le pida más briosos arranques".
 

"Aquellos tiempos "...............  no volverán.

lunes, 4 de enero de 2016

ENTIERRO DE PEREZ GALDOS EL 5 DE ENERO DE 1920

ENTIERRO DE
DON BENITO MARIA DE LOS DOLORES PEREZ GALDOS
5 DE ENERO DE 1920
 
 
 
 
"La España oficial, fría, seca y protocolaria, ha estado ausente en la unánime demostración de pena provocada por la muerte de Galdós. La visita del ministro de Instrucción Pública no basta... Son otros los que han faltado... El pueblo sabe que se le ha muerto el más alto y peregrino de sus príncipes".
 
 
En señal de duelo, esa noche del 4 de enero se cerraron todos los teatros de Madrid con el cartel de No hay función. En la prensa madrileña y nacional, algunos diarios como el conservador La Época publicaron números extraordinarios glosando la imagen del escritor canario fallecido.
 
 

Entierro multitudinario

El lunes 5 de enero de 1920, rodeando el féretro la Guardia Municipal, de gala, y cubierto por coronas de flores, partió el entierro de Benito Pérez Galdós. Los periódicos hablaron luego de que 30 000 personas habían pasado por la capilla ardiente y de que unas 20 000 formaron cortejo extraoficial hasta el cementerio. Aunque en esa época no era costumbre que las mujeres acudieran a los entierros, en aquella ocasión abrió la excepción la actriz Catalina Bárcena, y en cuanto el duelo oficial se retiró, a la altura de la Puerta de Alcalá, progresivamente fueron acudiendo las otras mujeres de Madrid: las menestralas, las obreras, las madres de familia de las clases populares. El abuelo que contaba historias que ellas podían entender y sentir, el hermano escritor que las había inmortalizado con muy diversos nombres y sentimientos, emprendía aquella fría tarde su último viaje.
 
 

martes, 26 de mayo de 2015

LAS DESAVENENCIAS DE UNAMUNO CON GALDÓS SOBRE EL MAR

  
 Las desavenencias de Unamuno con Galdós
 
EL MAR
 

 
 Curioso, los dos " esculpidos por Victorio Macho "
 

 
Unamuno:

“Galdós había nacido en la Gran Canaria, y el Atlántico debió de haber brizado los ensueños de su niñez, pero se fue a Madrid, al centro de la paramera manchega, y pareció olvidar el ritmo rumoroso de su mar materna. A pesar de sus temporadas en Santander, no se oye a la mar en sus obras. Su estilo es de tierra adentro, o, más bien no es de tierra, sino de calle, de calle de cafés y de redacciones de periódicos. No se oye nunca en su obra el canto del Atlántico. Ni el de esa mar petrificada, que es la llanada castellana”.
 
 
 
En el exilio, Unamuno releyó a Galdós y se reconcilió con su obra
 
 

Dice así :  
… en aquellas mañanas de Fuerteventura, cuando en la azotea de la mansión en que vivía, en Puerto Cabras, me bañaba el cuerpo desnudo al sol desnudo, frente a la mar consoladora, leía las páginas de Galdós.
…oía a lo lejos, por debajo del silencio de las páginas escritas galdosianas, el rumor de la mar atlántica, el rumor de la mar que lame los bordes del desierto africano. 
…Unamuno, a partir de esta relectura, se reconcilia con su obra, como indica en el comentario al soneto XV de “ De Fuerteventura a París “ y en carta a Ramón Castañeyra del 12 de Abril de 1932.   
 
 
 

 
 
 
“ … que la intemperie y el mar colaboren conmigo; lo que yo no supe hacer, los dedos del viento lo concluirán, y las sales oceánicas, al roer la piedra, le infundirán una tristeza que yo no puedo darle. Mi obra nunca estará completamente bien antes de cien años. Yo la veo vieja, y envuelta en el torbellino de espumas de un golpe de mar ; yo quiero que los huracanes más fuertes se rompan ululando contra ella; yo sueño que “ mi Galdós “ llegue a confundirse con el paisaje y parezca una roca …”
 
 
 
Ahora se encuentra en la Casa Museo Pérez Galdós en Las Palmas de Gran Canaria, aunque no se pudo cumplir con la “romántica y un poco alocada voluntad de su escultor “ pues se la hubiese comido el mar, como era su deseo.



Victorio Macho (Palencia; 23 de diciembre de 1887 - Toledo, 13 de julio de 1966), fue un escultor español, precursor de la escultura contemporánea española

            
 
 
 

domingo, 10 de mayo de 2015

GLORIA


En mi casa, leyendo GLORIA de Benito Pérez Galdós , un libro de 1908, regalo de mi Bisabuelo Materno de su viaje a Cuba ( GLORIA, de Librería Cervantes- La Habana )....







domingo, 1 de marzo de 2015

EL 19 DE MARZO Y EL 2 DE MAYO









EL 19 DE MARZO Y EL 2 DE MAYO




El 19 de marzo y el 2 de mayo es la tercera novela de la primera serie de los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós. Continúa con la historia del joven gaditano Gabriel de Araceli, quien es también protagonista de los dos anteriores episodios, La Corte de Carlos IV y Trafalgar.
La vida de Gabriel transcurre entre idas y venidas de la capital a Aranjuez, donde su novia Inés, huérfana, vive recogida por su tío, párroco de Aranjuez y protegido del Primer Ministro, Manuel de Godoy, de quien dice ser paisano y amigo. Gabriel será testigo directo del Motín de Aranjuez del 17 ó 19 de marzo (según distintas fuentes, ahora es mejor utilizar el día 19, pues es la fecha que Galdós ha escogido), en el que Godoy caerá en desgracia.

Inés es recogida contra su voluntad en casa de dos parientes de su madre, los hermanos Requejo, quienes la mantienen encerrada. Requejo sabe que Inés es hija de una rica Condesa, y pretende casarse con ella para conseguir su fortuna.

Gabriel consigue trabajo en casa de Requejo para estar cerca de Inés, prometiendo liberarla de su encierro. Utilizará su ingenio y sus dotes para la intriga, desarrolladas durante su estancia en la corte (episodio segundo, La Corte de Carlos IV), y tramará un plan para sacar a Inés de casa de Requejo, embaucando a Juan de Dios, otro empleado de Requejo también enamorado de Inés. La fuga coincide con la revuelta popular del Levantamiento del 2 de mayo. Tras dejar a Inés con su tío, el Párroco de Aranjuez, Gabriel tomará las armas junto con otros madrileños en el levantamiento contra los franceses.


El episodio termina con Gabriel, Inés y su tío siendo apresados por los franceses. Momentos antes de ser fusilados, Juan de Dios (su secreto enamorado) rescata a Inés con la ayuda de sus contactos franceses, pero Gabriel y el Párroco serán fusilados junto a otros partisanos madrileños.

miércoles, 11 de junio de 2014

LA BATALLA DE LOS ARAPILES

Ilustración para
La batalla de los Arapiles (ed. de 1883)
La batalla de los Arapiles (1875) termina la primera serie de Episodios Nacionales. Presenta la guerra en zona leonesa y elogia a Miss Fly, impertinente pero generosa inglesa. Culmina con el matrimonio de Inés y Gabriel, ascendido a General
La batalla de los Arapiles es la décima y última novela de la primera serie de los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós. Culmina la narración de las aventuras del huérfano gaditano Gabriel Araceli durante la Guerra de Independencia entre España y Francia. En esta ocasión, Gabriel participa en la decisiva batalla de los Arapiles, que marcó el fin de la dominación francesa. Asimismo, el resto de tramas secundarias de la primera serie se resuelven en el final feliz.
 
 

El ejército aliado, formado por españoles, portugueses y británicos al mando de Lord Wellington, se encuentra en las proximidades de Salamanca, que todavía está en poder de los franceses. Una joven noble inglesa, miss Fly, se pasea libremente entre las tropas respetada por sus compatriotas y ante el estupor de los españoles, poco acostumbrados a que las mujeres dispongan de este tipo de libertades.

Miss Fly es una romántica enferma de literatura, y enseguida cree ver en Gabriel la reencarnación de los viejos ideales medievales del honor, la virtud y el sacrificio, de modo que se encapricha de él. Gabriel se entera de que Inés y Santorcaz están viviendo en Salamanca, de modo que se presenta voluntario para una suicida misión de espionaje al lugar, ya que Wellington quiere conocer las defensas que los franceses han preparado antes de proceder al asalto.

Miss Fly se empeña en acompañar a Gabriel, pero éste la despista al poco de partir y llega sólo a Salamanca, disfrazado de campesino. Después de no pocos problemas, consigue su objetivo militar y, además, se acerca al lugar donde vive Inés con su padre, pero ella se niega a acompañarle ante el estupor de Gabriel. Unos soldados franceses lo encarcelan acusándolo de espionaje, pero miss Fly lo salva de una muerte segura al interceder por él ante el coronel Desmarets, que está al mando de la plaza y es viejo conocido de miss Fly.
Esa noche, regresan los dos a casa de Inés y Santorcaz, donde Gabriel comprende el motivo por el que Inés no quiere acompañarle: en los meses que han transcurrido desde su rapto, ha aprendido a amar a su moribundo padre, en el que todos los demás no ven sino un monstruo.
Huyen de la ciudad camuflados con un grupo de masones amigos de Santorcaz. Al regresar al campamento, y pese al éxito militar de su misión, todos acusan a Gabriel de haber abusado de miss Fly y lo tratan con una frialdad cercana a la violencia, incluso lord Wellington o la misma Amaranta, que ha venido desde Madrid para reencontrarse con Inés.
Poco después comienza la batalla de los Arapiles, con Gabriel en la vanguardia del ejército aliado. Se comporta con inusitado heroísmo y es herido gravemente en el combate. Durante su convalecencia, miss Fly le confiesa su amor e insinúa que ha dejado que corra el rumor del supuesto abuso para que los dos tengan que ir a Inglaterra y contraer matrimonio. Pero Gabriel sólo tiene en su pensamiento a Inés. Comprendiendo su derrota, miss Fly aclara la situación, e Inés y Amaranta llevan a Gabriel a Salamanca, a casa de Santorcaz.
Al final, Santorcaz, a punto de morir y redimido por el amor de su hija, se arrepiente de sus fechorías y hace las paces con Amaranta. Se perdonan mutuamente. Gabriel también le perdona, y ve en don Luis al hombre que él mismo pudo llegar a haber sido si le hubieran arrebatado a Inés.

 
 
 

La batalla de los Arapiles (conocida por la historiografía inglesa como Battle of Salamanca), uno de los enfrentamientos más importantes de la Guerra de la Independencia española, se libró en los alrededores de las colinas del Arapil Chico y el Arapil Grande, en el municipio de Arapiles, al sur de la ciudad de Salamanca (Castilla y León, España), el 22 de julio de 1812.

 

 
Tuvo como resultado una gran victoria del ejército anglo-hispano-portugués al mando del general Arthur Wellesley, primer duque de Wellington, sobre las tropas francesas al mando del mariscal Auguste Marmont. Los aliados sufrieron 5.220 bajas entre muertos, heridos y desaparecidos, de los cuales 3.176 fueron británicos, 2.038 portugueses y 6 españoles, mientras que el ejército francés perdió unos 12.500 hombres, incluyendo los prisioneros.

 
 
 

LOS ARAPILES BARRIO DE CIUDAD ALTA EN LAS PALMAS DE GRAN CANARIA




Pequeña barriada formada por unas pocas calles donde se construyeron viviendas de promoción pública, situada entre los barrios de Schamann y Rehoyas Bajas.




Calle de Los Arapiles , hoy Virgen de Loreto
El topónimo, como tantos otros de la época desarrollista del franquismo, perseguía los fines de enaltecimiento del "patriotismo español", que en este caso se hacía en recuerdo de la Batalla de Arapiles de la Guerra de la Independencia Española, donde el 22 de julio de 1812 las tropas del ejército anglo-hispano-portugués mandado por el primer Duque de Wellington general Arthur Wellesley tuvieron una gran victoria sobre el ejército francés mandado por el mariscal Auguste Marmont.

Esta batalla de la que se ocupa el tomo décimo de la primera serie de los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós (1875), se libró en el municipio de Arapiles (Salamanca), en las proximidades de las colinas del Arapil Chico y el Arapil Grande, donde las tropas francesas perdieron 12.500 hombres entre bajas y prisioneros, frente a los 5.220 de los tres aliados, de los cuales solo 6 eran españoles. En la historia militar de los británicos es conocida como la Batalla de Salamanca.

Grabado de W & A.K. Johnston, publicado por William Blackwood & Sons(esaacademic-com)



La construcción de los edificios de cuatro plantas se inició entre finales de los años 50 y principios de los 60 del pasado siglo XX, después de la construcción de la vía que se construyó para facilitar el enlace del entonces nuevo barrio de Schamann con la conocida como Carretera de Mata (Carretera del Norte), facilitando así la conexión de la Ciudad Alta con la Baja. En aquellos tiempos la actual Avenida de Escaleritas había dejado de ser un apisonado y polvoriento barranquillo (el antiguo barranquillo de la Cantera que llevó sus aguas a través de Las Arenas de Guanarteme hasta La Puntilla) por el que se accedía hasta el Cementerio del Puerto que se construyó en el Lomo de los Ingleses. Ya estaba construida también la Subida de San Antonio en las Laderas de Cuyás sobre la Carretera de Chil, ahora llamado Paseo de Chil.






Estos primeros edificios de viviendas en dos calles paralelas, una de ellas sin salida hacia la Ciudad Alta, permitieron la progresiva urbanización de las Rehoyas Bajas, con una financiación mixta del Estado y de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad, que en las décadas siguientes propiciarían la inversión privada en la urbanización de las fincas de la familia Miller al otro lado de la Carretera del Norte. Al suroeste de Los Arapiles junto a la vieja Carretera de Mata se encontraba el viejo campo de fútbol "Antonio Rojas", donde hoy se encuentra el "Pabellón Juan Beltrán Sierra". Antonio Rojas Munguía fue un legendario jugador militante de los clubs Victoria y Marino.







Los  vecinos del lugar y lo perduran en el nombre de su asociación de vecinos, pues las generaciones más jóvenes no conocen que fueron las primigenias viviendas de dicho entorno bajo el lomo donde se asienta el barrio de Schamann.